
O "asesinato fascista". O enfrentamiento entre neonazis y antifascistas.
Así titulan los medios de
manipulación comunicación a los enfrentamientos sucedidos ayer en Madrid, y que se saldaron con un muerto. Asesinado por asistir a una contramanifestación
antifascista convocada por los ultraizquierdistas de siempre, que fueron a reventar una convocatoria de otros ultras.
La primera convocatoria, de Democracia Nacional (vaya con el manoseo del lenguaje!), era legal porque estaba autorizada por la Delegación del Gobierno. Del gobierno de zETAp. Y además, "Democracia Nacional" es -nos guste o no- un partido LEGAL. Tan legal como es Izquierda Unida. No tienen más "patente" de democráticos unos que otros. No son mejores unos que otros. Aunque algunos vayan a cara lavada, y otros tengan por costumbre travestirse según la ocasión (ora en ecologistas, ora en antisistema, ora en pro-derechos de los colectivos "menos favorecidos", ora en luchadores contra el capitalismo y defensores de los "pueblos oprimidos").
Y si rendimos honor a la verdad, deberíamos catalogar a los protagonistas del desmadre como ultraizquierdistas y neonazis. Y si usamos el término "antifascista" para referirse a unos, habría que usar el término "anticomunista" para los otros.
Pero toda esta parafernalia de calificativos ultraderechistas y antifascistas, no definen nada.
Porque lo que sucedió fue un enfrentamiento entre ultras. ULTRATOTALITARIOS. Porque la idea de una sociedad férreamente organizada desde el poder según su particular y trasnochada concepción, caracterizada por conculcar los derechos civiles y políticos -cuando no humanos- de aquellos que discrepan con la "doctrina oficial" y el marcado desprecio por la democracia, es patrimonio común de ambos grupos.
¿O es que los hijos de Stalin son mejores que los hijos de Hitler?
Etiquetas: antifascistas, democracia nacional, dn, izquierda unida, manifestacion, ultraizquierdistas, ultras