Navarra no debería tener ni voz ni voto en los presupuestos del Reino de España
No he seguido con detenimiento el amaguito chulesco del Presidente de la Comunidad de Navarra, quien insinuó que UPN podría aprobar los presupuestos que presentará el gobierno de Zapatero. Jaime del Burgo se marca un artículo diciendo que eso sería un flagrante incumplimiento del pacto PP-UPN.
Hay algo mucho más profundo: Los diputados de Navarra –como los de las provincias vascongadas- no deberían tener ni voz ni voto en los presupuestos nacionales ni en otras competencias que tengan completamente asumidas. Fiscalmente están separados de España, a cuya Hacienda que dan una limosna para los gastos de exterior y defensa, así que deberían ser excluidos de voz y voto en cualquier política que implique asignaciones presupuestarias. ¿No taxation without representation? Y no representation without taxation.
Por lo demás me ha gustado el final:
En suma, los diputados de UPN están personalmente obligados a cumplir las reglas de juego pactadas con el PP. Si recibieran una orden ilegal e ilegítima de romperlas, adoptada por un órgano competente –el presidente, por sí y ante sí, no lo es en este caso– tendrían derecho a responder como lo hacían nuestros antepasados cuando se las tenían tiesas con el poder real si éste se salía de madre: "Se obedece, pero no se cumple".
Sí, la Monarquía que después los liberales calificaron como “absoluta” estaba de hecho limitada por la ley natural. La diferencia entre el liberalismo iusnaturalista y el tradicionalismo –especialmente el de la Monarquía Hispánica- es de grado, no de carácter. No sucede así con el liberalismo radical, padre del comunismo y de los modernos genocidios.
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